
Aquí comienza nuestra experiencia...
En medio de tantos mensajes, pantallas y ruido… quiero proponerte volver a algo simple: tus manos, el papel y tu propia voz.
Regálate un momento de pausa y escríbele (escríbete) una carta o mensaje a tu yo del futuro. Puede ser corta o larga. Puedes escribirle desde lo que hoy sientes, lo que deseas, lo que necesitas recordar o aquello que esperas encontrar más adelante.
No lo en el celular.
No en notas digitales.
En papel físico.
Y no te preocupes.
No es para compartirlo.
No es para leerlo en voz alta.
Es solo para ti.
Cuando termines, guárdala y llévala contigo el día de nuestro encuentro.
Gracias por decirte sí a través de esta experiencia.
¡Nos vemos pronto!
Te comparto esta canción para que te inspires y acompañes tu momento de escritura.